sábado, 4 de enero de 2014

Lágrimas de niños II

Mañana del 29 de septiembre del año 2000 y trece,
en un pedazo de la campiña francesa.

(Para Ana y la gran Liver, que me pedían la segunda parte 
y nunca encontraba tiempo para pasarla a limpio


                Hay nubes y claros y un hermoso amanecer, el campo respira vida y todo huele a humedad y nuevo. Duermen mis compañeros este día del Señor, que como yo necesitados de algo más que las promesas vacías de nuestro régimen vienen a ganarse un jornal y algo de esperanza…


                Ummm…...
                                  .
                                    .
                                  .
                                      .
                                           .


                Esto de las estadísticas es extraño, puede despedazar humanos para que cuadren las matemáticas. Algo más de cuatro coma y pico (tal vez un par de brazos y un ombligo) de españoles en edad de trabajar no podemos hacerlo debido a que no hay suficientes puestos de trabajo. Un trabajo digno por cada habitante en edad de trabajar, nada más (nada menos), es sencillo, pero no quieren proporcionarlo. Los dueños de casi todo lo material nos prefieren pobres y con grilletes, grilletes invisibles claro, pero fáciles de ver, los de no tener dinero ni derechos, porque les encanta que haya clases sociales -y naturales-. Miserables. Sois los más pobres del mundo aunque nunca vaya a ir a desahuciaros de vuestra casa la justicia o la policía, ni vayáis a hacer cola al banco de alimentos, porque esa es la realidad a la que habéis/vais a encadenar a la mitad de este PAÍS que os llena la boca y os vacía la cabeza:

E   S   P   A   Ñ   A

Indignos de llevar el nombre de seres humanos, sois cieno y transformáis en cieno lo que tocáis.



¡zxdsj vj.añlmksdnvu!  mnnsd as.dha dfñoji dh nfñ iqserk

        hncichlukysaugy            ñm  

cgoaieyslnrjgkaxckh 



Espero,
como otros y otras compañeras,
luchando
y construyendo un país diferente al que diseñan/han diseñado. No es fácil la hazaña, es casi imposible hasta caminar –nos lo hacen así- PERO:
                               CAMINAMOS
                               y con cada paso
                               abrimos puertas
                               y hay más sonrisas,
los niños que fuimos vierten menos lágrimas desde el cielo
por los adultos que no nos dejan ser
                               tanto NO NOS DEJAN ser,
                               que -algunXs- tenemos QUE ser
                               en otros cielos.

Odiábamos al diferente en nuestro país
y ahora somos nosotros
los diferentes
en otros países con otros cielos.

No vamos a dejar de caminar
los que nos vamos
                     o
nos quedamos,
somos un ejército
de corazones
                y esperanza nueva,
y construimos,
mientras esa minoría
sin latidos en su pecho
quiere que todo lo que crean diferente a su CLASE SOCIAL
viva como en Mordor
sumida en la oscuridad,
comiendo piedras
y con fea cara de ORCO.

Pero los de Mordor
con fea cara de ORCO
y una armadura sucia
                               y metálica
-por corazón-
                son ellos,
con nombres que habrás leído en periódicos o revistas del

Emilio Botín, Esperanza Aguirre, José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Boyer, Rodrigo Rato, Jaime Mayor Oreja, Javier Solana, Amancio Ortega, Felipe González, Juan Carlos de Borbón, Grupo PRISA, Mariano Rajoy, BBVA, Florentino Pérez, fútbol… y un largo, largo, etcétera. Nombres de verdugo de la patria que fabrican miseria y muerte.
                    Antes de 2020 
                    –pasado mañana-
                    -o mañana- 
                    seremos un país subdesarrollado. 
¡Abróchense los cinturones y el alma!

Comienza la cuenta atrás, disfruten de la realidad.


viernes, 3 de enero de 2014

Enero

(6 días antes del inicio de las obras del Bulevar de Calle Vitoria)

Es enero, 
y sudan algunos cuerpos en el autobús urbano,
camino de Gamonal
camino al cielo.

Es Navidad
y duermen cien años que es la eternidad
                    ,como Bella Durmiente,
los Reyes Magos
                       y los Hombres Honestos.

Es otro añonuevo
otra posible vuelta al sol,
puede que algo como una boda:
Algo nuevo,
          algo viejo,
todo prestado.

Es la época de los saldos,
de
personas
maniquíesnisientonipadezco,
                    colocadas en la cola del paro,
                    frente al televisor,
                    tomando orfidal antes de buscar a los niños al colegio
                    o una copa de orujo
                    tras otra
                              tras otra
                                        tras
                                            otra.

Tiene algo este enero,
y ese señor en Jaguar
          tiene algo que se saca de la nariz
          (sí cochino, eres tú, no hay tantos coches de esos en la ciudad de Dios),
o la mujer maquillada que busca en las rebajas
ropa, si la hubiere,
para llenar su alma,
que al cruzármela por la calle
me parte el corazón con dos notas de su perfume,
mientras camina seria avisando a los viandantes con la mirada,
de que su belleza tiene
el peaje del infierno.

Tiene algo este enero,
ya lo dije,
quizá sea el frío atenuado,
la belleza, del ulular de pupilas de los niños,
ante la inminencia de la noche de Reyes.

En enero,
sigo viajando en autobús urbano,
observando
el latido de la ciudad y su cuerpo,
con la camisa de fuerza 
                          por fuera,
despeinado,
oliendo a fritanga y pis de bar.

Será enero
hasta el 6 de enero.
                          Después,
                el invierno y las rebajas
                o algo peor.