martes, 4 de julio de 2017

Sobre la Trilogía de Posteguillo del Emperador Trajano

Terminada la trilogía de Posteguillo sobre el emperador Marco Ulpio Trajano, uno de esos hombres grandiosos que Roma produjo en cantidades industriales.
Trajano era hispano, y sino lo fuese, quizá ya tuviese al menos una película inmortal a lo Brando haciendo de Julio César. Pero era andaluz.

Posteguillo tiene buena mano con la dinámica narrativa (hay momentos que son en realidad una película), y para contar las batallas, echo en falta algo más de desarrollo psicológico en los personajes, (fundamental para la trama política. Posteguillo no es McCullough, quizá nadie esté a ese nivel), pero en general una serie de nivel aceptable, teniendo claro que es una novela histórica de un personaje del que no han llegado demasiadas fuentes escritas (el propio Emperador escribió un libro sobre su campaña de la Dacia que se perdió) y el autor ha tenido que imaginar algunas cosas, aunque siempre trata de poner una base histórica, lo cual es de agradecer.

Estos libros son también una suerte de libros de viajes, así que me han entrado ganas de volver a Rumanía y visitar las ruinas dacias que no pude ver cuando estuve, esta vez a través de los ojos del gran Trajano, o cruzar el Eufrates (cuando terminen las guerras que lo asolan ahora) siguiendo el trazado de su campaña de invasión del reino de Partia motivada fundamentalmente por ser intermediario en la "Ruta de la seda", por la que Roma y China hacían sus intercambios comerciales, que no es tema menor, Plinio "el viejo" nos cuenta que Roma invertía 100 millones de sestercios anuales en importaciones chinas.

Seguramente continúe porque me he dejado cosas en el tintero.

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